La historia que nadie te ha contado
Imagina que cada noche pones tu cabeza sobre una superficie que empuja tu cuello en la dirección equivocada durante 7 u 8 horas seguidas. Ahora imagina que repites eso 365 días al año.
Eso es exactamente lo que hace una almohada normal. Cada noche, sin que te des cuenta, tu columna cervical está bajo una tensión constante. Y por la mañana, tu cuerpo lo paga.
"No es que te despiertes con dolor de cuello. Es que tu almohada ha estado torturando tu cuello mientras dormías."